Prostitutas la linea dela concepcion trabajo legal e ilegal

La inmensa mayoria de las mujeres que esta en la prostitucion en el mundo han sido obligadas a hacerlo por las guerras, hambrunas, mieseria extrema etc. En la medida que se ven obligadas a participar en diversas redes internacionales de trata de blancas son doblemente explotadas pues son utilizadas como obreras del sexo y oprimidas generalmente por hombres que son los gerentes de esas redes. Esto vale tembien para los jovenes del sexo masculino que se prostituyen claro. Las estadisticas internacionales sobre esto son terrorificas.

Se convinan formas capitalistas y esclavistas de explotacion dependiendo de las circunstancias En Holanda es una actividad formalmente capitalista y reconocida en ley En la mayoria de los paises es ampliamente usada por las elites de todo tipo En holanda lo es y ahi puede ser considerado por tanto un ''trabajo abstracto'' tambien.

En el resto es un trabajo informal y generalmentw ilegal aunque ampliamente aceptado y naturalizado por la ideologia dominante La prostitución no es un problema generado por el capitalismo. Sabemos que los registros históricos la remontan a unos 2. El objetivo final es la consecución de una sociedad libre de clases, el comunismo, y que tendría que llegarse a ella a través de procesos de transición del capitalismo al socialismo, donde la conciencia social se deba transformar gradualmente hasta alcanzar la emancipación de la clase trabajadora, la que sustenta la obtención de la riqueza en las sociedades capitalista y socialista.

En ese proceso de transformación de la conciencia social hay que situar la emancipación de la mujer y del hombre, y también a la prostitución para ambos como uno de los asuntos a resolver. Las leyes coercitivas no se pueden aplicar sin un avance social en el mismo sentido. Para lograr el éxito también hay que incorporar ese lumpemproletariado a la clase trabajadora con leyes que lo permitan como por ej. Ese ha sido el triste procedimiento de las organizaciones de la izquierda radical que nos siguen sumiendo en el no menos triste sectarismo entre quienes deberíamos estar unidos.

No hace falta ser marxista para ver que es el cuerpo de la mujer lo que mercantiliza en la prostitución, la mercancía objetiva. Sí, y la prostitución es un claro ejemplo. Mire ud la prostitución no tiene nada que ver con los derechos sexuales, en el momento que la sexualidad se convierte en una actividad mercantil, en un negocio, deja de ser ocio y deja de ser sexualidad. En la prostitución la mujer es un mero recipiente de los deseos de sus clientes.

Defender la prostitución, es algo funcional al neoliberalismo, a la explotación de una clase social sobre otra, hasta el extremo de poder disponer sus cuerpos de su sexualidad. Este pensamiento posmoderno, de enfoques subjetivistas, de mera demanda, y de individualismo metodólogico es realmente repugnante y atenta contra la filosofía misma de los DDHH.

No es una cuestión de voluntariedad, porque desde ese prisma, todavía legitamaríamos la esclavitud, pues había esclavos que querían seguir siéndolo. Ni se puede permitir que con acuerdos individuales se vulneren bienes comunes o bienes jurídicos. Desde la posición posmoderna y neoliberal de los regulacionistas nunca hubiesen existido los DDHH, ni de los derechos sociales, porque siempre habría gente que individualmente, e incluso en contra de sus propios intereses, defendiera las mayores aberraciones, como legitimar el maltrato, la esclavitud, la humillación, etc.

El pensamiento regulacionista es basura y es profundamente reaccionario y contrario a la Ilustración. La prostitución cuando no es puramente forzada, tiene unos determinante socioeconómicos enormes que permiten que en este sistema con unas tasas de desigualdad económica extremas, unas clases dispongan de los cuerpos de otras. Nunca, o es extramadamente extraño, que una mujer u hombre de clase social rica se dedique a la prostitución.

La normalización y regulación de la prostitución por otra parte abre el camino a que en cualquier empresa, también en las que trabaja tu madre, tus hermanas o tus hijas las mujeres reciban ofertas de trabajo de contenido sexual, y que muchas terminaran aceptando por no perder su empleo, renovarlo o conseguir un ascenso lo cual sería un mecanismo, en términos jurídicos diabólico.

La carencia de información cuantitativa se presenta por cuenta del grado de clandestinidad y es un trabajo difícil, por no decir imposible, que estas cifras salgan reflejadas en las cuentas nacionales; aunque los recursos hagan parte del sistema económico, su contabilidad es precaria por diferentes factores como el manejo de las transacciones en efectivo que no son registradas y por su misma clandestinidad.

Por otra parte, una de las grandes dificultades respecto a la cuantificación del fenómeno es la diversidad de servicios sexuales y, así mismo, su grado de diferenciación en este mercado, lo que representa una gran heterogeneidad en las cifras de ingresos. Sin embargo, algunos estudios, como el desarrollado por Kara , afirman que en el mundo aproximadamente para el año se encontraban bajo la denominación de esclavas sexuales 1' Estas cifras podrían ser mayores, pues no se cuentan las personas que de forma voluntaria entran a formar parte del comercio sexual a nivel mundial.

Tanto en el contexto nacional como internacional se han promulgado diversidad de estilos jurídicos que han abordado el fenómeno; para el caso colombiano, se fija actualmente la atención en la sentencia T de , emitida por la Corte Constitucional, en la cual se analiza de qué forma se contempla el ejercicio de la prostitución y qué impedimentos se esgrimen frente a esta.

Este es un tema muy tenso y preocupante entre la sociedad y los órganos del Estado, especialmente en cuanto a su normatividad y adecuación típica o no típica dentro del derecho penal. De igual manera, es un punto de tensión respecto de los derechos de las personas inmersas en el trabajo sexual, no discriminación, y la sociedad como colectividad definitoria o no de las conductas delictuosas. Las discusiones que se han dado en torno al ejercicio del trabajo sexual han girado en una órbita de su aceptación y su negación, permitiendo postular varias perspectivas que tratan temas referentes a sus efectos e implicaciones a nivel social y jurídico.

Podemos, de manera muy general, mencionar las siguientes: El individuo que ejerce la prostitución frente a la sociedad, implicaciones presentes y futuras. En todas las épocas históricas, en términos de Maffesoli, se presentan ideas obsesivas adoptando diversas formas en toda la gama de la expresión social. Aunque el mundo presenta actualmente una gran explosión de manifestaciones que divergen de una moral centralista y reguladora del universo social, no implica que no existan unos códigos específicos que permiten la integración social a través de la divergencia.

Para puntualizar es necesario señalar el caso de la prostitución a nivel global. El continente desprecia a las niñas hasta el punto que una parte de la población las elimina físicamente antes de que nazcan" Manier, , p. Los postulados del derecho internacional y del derecho comparado, respecto al trabajo sexual.

La sentencia emitida por la Corte Constitucional en para el caso colombiano da cuenta de los principios fundamentales bajo los cuales se determinan las condiciones de legalidad del trabajo sexual, por lo menos en el caso tutelado, el cual expone la situación de una mujer que ejercía el trabajo sexual y fue despedida de su trabajo por encontrarse en estado de embarazo, por ello la mujer exige se tengan en cuenta sus derechos laborales, siendo trabajadora sexual, actividad económica que no se había reconocido como tal por el Estado colombiano.

El problema jurídico puede llegar a ser bastante complejo por las implicaciones a las cuales conduce, pero en resumen la Corte Constitucional plantea el principal problema jurídico bajo la pregunta:.

Antes este planteamiento, son esgrimidos por la Corte Constitucional los siguientes argumentos para evidenciar la legalidad del trabajo sexual en un marco constitucional. Es necesario reconocer que en la igualdad es donde se cimientan los fundamentos del Estado colombiano bajo el principio de igualdad formal o igualdad ante la ley, que supone que el Estado debe garantizar una prohibición tajante a cualquier tipo de discriminación por cuenta de los rasgos propios de su identidad como raza, sexo, religión o filiación política o ideológica.

Sumado a este principio el Estado debe garantizar una dimensión promocional de la igualdad material o de trato, orientado a superar la desigualdad a la que han sido expuestos grupos minoritarios. La igualdad se fundamenta bajo las siguientes características primordiales: Analizando los diferentes aspectos de cada uno de los modelos normativos, se puede establecer que: Y al contrario, en todos los países, salvo en Holanda, Alemania y Nueva Zelanda, la ausencia de reconocimiento jurídico de la profesión impide a las mujeres en prostitución disponer de una cobertura social completa Sin embargo, el rendimiento de la prostitución se somete a tributación en la mayoría de los países porque el hecho generador del impuesto es independiente de la legalidad de la actividad.

La tendencia a nivel Internacional es un modelo de corte prohibicionista, debido a la comisión de delitos sobre trata de blancas y la explotación de seres humanos a fin de obtener numerosos beneficios económicos.

Hace visible todos los modelos descritos: En Colombia se toman las diversas características de cada modelo normativo prohibicionista, abolicionista y reglamentarista , en cuanto se compone de una tendencia mixta o ecléctica, estableciendo todo tipo de medidas.

Dentro de la sentencia se mencionan un conjunto de normas encaminadas a sancionar aquellas conductas que atenten contra la libertad, integridad y formación sexual. Respecto a las disposiciones contempladas en el derecho penal, podemos concluir que esta parte del ordenamiento jurídico nos presenta una tendencia prohibicionista.

De allí la tensión permanente entre la tendencia a erradicar la actividad a través de la prohibición y la punición de conductas y la que apunta por otro lado a reconocer derechos para las personas que la ejercen y a legalizar explícitamente la actividad en general" 6. Ahora bien, con las consideraciones anteriores, la Corte plantea si la actividad a la prostitución es o no lícita, concluyendo que es lícita.

Sin embargo, le determina unos límites que son: Por normas imperativas no hay problema alguno, como ya se analizó; el problema radica respecto a las buenas costumbres.

Las buenas costumbres deben observarse desde el ordenamiento jurídico imperante, es decir, desde la normatividad que fue realizada bajo la participación directa e indirecta del pueblo; por lo tanto, las buenas costumbres es moral y la moral constitucional y legal.

Así se concluye que la prostitución es una actividad con objeto lícito, pero con límites estrechos. En este orden de ideas la prostitución es una actividad económica reconocida por el derecho: Esta es una actividad lícita, que admite ser ejercida por cuenta propia y por cuenta ajena. Cuando es por esta segunda, se generan unas relaciones entre el dueño del local y quien realiza la actividad sexual o quien presta los servicios sexuales, produciendo bajo el principio de la primacía de la realidad la configuración de los elementos del contrato de trabajo, con todas sus consecuencias o efectos jurídicos, entre ellas su incumplimiento.

Por otro lado, en la sentencia no se decreta el reintegro, porque el Estado no quiere auspiciar la prostitución, pero si el legislador considera que si lo quiere reintegrar a futuro, pues no se encuentra impedimento alguno. Frente a esto, recientes investigaciones [Oso Casas, ; Pons i Antoni, ; Medeiros, ; Otegui, ; Solana Ruiz, ; Navarro, ] han indicado los aspectos que las trabajadoras sexuales señalan como positivos en el trabajo de calle: Obviamente, todo polo positivo tiene un polo negativo.

Las trabajadoras sexuales refieren como inconvenientes de trabajar en la calle: Ciertamente estos inconvenientes existen y hay que poner los medios para amortiguar sus consecuencias. De hecho una legalización supondría una mejora de estas condiciones. Pero hay que tener cuidado al interpretar las peticiones de ANELA, pues, en mi interpretación, su interés no se centra en mejorar las condiciones de vida y de trabajo de las mujeres, sino en defender sus intereses empresariales, alegando cuestiones de salud para lo que son simplemente cuestiones económicas y de poder.

En este caso, salud y poder se convierten en un matrimonio perfecto al que los científicos sociales comprometidos hemos de cuestionar. Bajo este paradigma legalicionista el país europeo que se suele tomar como ejemplo es Holanda. Sin embargo, las medidas que legalizan el ejercicio de la prostitución son de reciente aprobación, por lo que no existen valoraciones definitivas todavía.

Existen varias formas de prostitución, entre ellas las famosas vitrinas, pero son los clubes los que representan la mayor parte de la industria del sexo en este país, y en menor medida, casas privadas de citas , en las fincas, servicios de "acompañamiento" y, por supuesto, trabajo de calle. Pero Holanda también ha tenido su proceso histórico con respecto a este tema.

Así, hasta su política era reglamentarista en la línea de lo anteriormente expuesto en este artículo. En esta fecha se pasó a una política abolicionista tolerante con la prostituta e intolerante con el proxeneta. Esto significa que permitía el ejercicio de la prostitución de una persona por su cuenta como expresión de las libertades civiles , pero penalizaba la explotación de un establecimiento de sexo, o sea, el hecho de dar un lugar a la prostitución.

La aplicación de estas medidas se hacía bajo el espíritu de tolerancia característico de las políticas holandesas: Actualmente, en Holanda la prostitución ha sido despenalizada y se ha iniciado una política legalicionista, siempre y cuando se trate de una opción voluntaria.

Esto supone reglamentar el funcionamiento de los locales, que pasan a ser gestionados como cualquier otro negocio comercial, y, a su vez, supone incorporar la prostitución como una profesión al derecho laboral y considerarla como un trabajo en la industria del sexo.

En este sentido, la política de inmigración tiene una importante relación con las medidas que se toman para legalizar la actividad de la prostitución a efectos de no producir discriminación hacia las mujeres extranjeras que trabajan en el sector del sexo. Esto es ya una discriminación importante que no se da en otras profesiones, por lo que la lógica que subyace en el fondo, en mi opinión, sigue siendo que la prostitución es algo "especial" que hay que controlar de alguna manera.

Si un país no te permite la entrada con un contrato de trabajo sexual y sí con un contrato de trabajo doméstico, seguimos hablando de estigma, de control y no de igualdad real ni legal en materia laboral.

El cuerpo como mercancía y como víctima: Para este discurso, la prostitución es siempre una forma de esclavitud sexual. Es una forma de violencia contra las mujeres que atenta contra su integridad y dignidad. Un importante sector feminista se encuadra en estos tipos de políticas.

Al mismo tiempo, los Estados que corroboran este convenio "se comprometen a adoptar medidas para la prevención de la prostitución, la rehabilitación y adaptación social de las víctimas de la prostitución" [Gutiérrez, Prostitución es siempre equivalente a esclavitud sexual. Coherente con este planteamiento, la postura política adoptada por estos movimientos hoy en día supone definir la prostitución como una forma de violencia contra las personas que la ejercen.

Defiende que se trata de una cuestión ética: Las palabras de Rosario Carralero, miembro de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres de Madrid, reflejan también esta idea de que el cuerpo femenino se convierte en una mercancía: La compra del cuerpo de las mujeres presenta enormes similitudes con nuestro comportamiento de consumo [ Desde esta óptica el modelo de reglamentación opuesto al abolicionista supone organizar "la venta del cuerpo de las mujeres", legitimar el "mercado de cuerpos femeninos destinados a la población masculina para su consumo individual con fines sexuales" [Carralero, Detractores de esta postura señalan que prostituirse es sólo un intercambio de servicios sexuales por dinero.

No se vende el cuerpo, ni la persona, se venden sólo servicios sexuales. El de "objeto" de consumo. Y convertir la sexualidad femenina en un objeto comercial atentaría contra la integridad y dignidad de las personas. Para estas teóricas la prostituta es siempre una víctima cuya capacidad de decisión se encuentra limitada por unas condiciones sociales estructurales pobreza, marginación, falta de oportunidades, abuso sexual. El Estado se convierte en "salvador" de las prostitutas ofreciéndoles "alternativas" rehabilitadoras normalmente la limpieza de casas.

Frente a estas posturas, muchas son las críticas y replanteamientos de científicos y, especialmente, de las propias trabajadoras sexuales, tal y como lo he expuesto. Gould describe el proceso por el que se aprueba en Suecia, en , la ley denominada Sexkdpstag, que regula la compra y venta del sexo penalizando al consumidor. Este autor plantea que Suecia se enfrenta a una contradicción: Otro caso relevante como país con un sistema legal abolicionista es España.

Dichas reformas legales son descritas por algunas juristas como medidas con una fuerte carga moral de índole religioso: También se ha manifestado la incoherencia entre ley y realidad: Para la socióloga Raquel Osborne, la política de corte abolicionista en España se traduce en que. Algo que queda patente en las calles madrileñas donde la lucha contra la prostitución se ha convertido en una lucha contra la inmigración femenina.

La veda ha quedado abierta. Desde ramas diversas del pensamiento feminista se da un acercamiento a los movimientos reivindicativos de las trabajadoras sexuales por el reconocimiento de sus derechos.

El enfrentamiento entre regular o abolir la actividad de la prostitución toma nuevos caminos desde posturas feministas alternativas. La socióloga Raquel Osborne cuestiona: Aunque la prostitución sea entendida como un producto de la desigualdad social estructural entre hombres y mujeres, esto no significa que haya que mirar hacia otro lado y no reconocer su existencia ni las condiciones sociales y laborales en que se desarrolla ni las reivindicaciones de los derechos de estas mujeres.

Su discurso incluye también una crítica a las instituciones sociales legitimadas para las relaciones sexuales entre hombres y mujeres como el matrimonio y el noviazgo , ya que también podrían ser consideradas en términos de un intercambio económico por servicios sexuales y domésticos. Por ejemplo para G. Esta autora centra el problema en el estigma social del que es objeto la prostitución femenina, afirmando que "el estigma de puta, aunque se dirige de forma explícita hacia las mujeres prostitutas, controla implícitamente a todas las mujeres" [Petherson,

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Prostitutas la linea dela concepcion trabajo legal e ilegal Realidades y alternativas en el eje cafetero colombiano, Solidaridad Internacional Colombia. Sin embargo, implican cuestiones diferentes. El enfrentamiento entre regular o abolir la actividad de la prostitución toma nuevos caminos desde posturas feministas alternativas. Por tanto, al elevar a estas mujeres a esta categoría las estamos dotando de un armamento legal con que defenderse, tanto de empresarios como de clientes y de mafias; sin victimizarlas ni infantilizarlas. En este sentido, la prostitución no genera un nuevo marco para la sexualidad, sino que reproduce y magnifica el existente. Plantea como problema principal de las trabajadoras sexuales el estigma social que recae, no sólo sobre ellas, sino que sufre el sexo femenino en su totalidad como forma foros prostitutas prostitutas con tetas grandes control social.
PROSTITUTAS EN NAVARRA PROSTIBULO COSTA RICA Sin embargo, no es posible deslindar el concepto de la prostitución femenina de la construcción social de los géneros y de las distintas consideraciones de lo que significa ser mujer y ser hombre dentro de nuestra sociedad. En este contexto, el uso del propio cuerpo supone el medio para conseguir un salario o una nómina si se reconoce como un trabajo y la posibilidad de llevar una vida digna como cualquier trabajador potenciando así su capacidad como actor social. Esta conclusión se analiza bajo los siguientes aspectos: Marx invoca aquí una sed de enriquecimiento que prostitutas la linea dela concepcion trabajo legal e ilegal tiene prostitutas marroquíes follando grabando prostitutas que ver con la producción, sino con el robo, el engaño. Sin duda sería una interesante investigación. The State as an institution has a decisive role in view of the implications that are put on the table when addressing the social phenomenon of prostitution not only in a local context, but in a time where laws evolve according to an international panorama, posing no few dilemmas to the phenomenon that goes beyond the territorial limits, being the case with ruling T of that opens the discussion in Colombia regarding the recognition of the activity of prostitution as work and its implications in the economic and social dimensions. Para puntualizar es necesario señalar el caso de la prostitución a nivel global.
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Si atendemos por indicador político al proceso de toma de decisiones autónoma, de "elegir" en cierta manera como trabajadoras subalternas, tampoco en este punto distaría de otra actividad laboral. Sin embargo, le determina unos límites que son: Concluimos en que el Estado no solo es responsable por mandato constitucional, ordenamiento sexo con prostitutas videos numeros putas, sino que también es responsable a nivel internacional por la protección de los derechos fundamentales, económicos, sociales, culturales y hasta colectivos. Frente a esto, recientes investigaciones [Oso Casas, ; Pons i Antoni, ; Medeiros, ; Otegui, ; Solana Ruiz, ; Navarro, ] han indicado los aspectos que las trabajadoras sexuales señalan como positivos en el trabajo de calle: Son escasos los estudios que presentan el punto de vista de empresarios del comercio del sexo, como ANELA Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterneque aboga por la adopción de medidas reglamentaristas por parte del Estado español.

En este caso, salud y poder se convierten en un matrimonio perfecto al que los científicos sociales comprometidos hemos de cuestionar. Bajo este paradigma legalicionista el país europeo que se suele tomar como ejemplo es Holanda. Sin embargo, las medidas que legalizan el ejercicio de la prostitución son de reciente aprobación, por lo que no existen valoraciones definitivas todavía.

Existen varias formas de prostitución, entre ellas las famosas vitrinas, pero son los clubes los que representan la mayor parte de la industria del sexo en este país, y en menor medida, casas privadas de citas , en las fincas, servicios de "acompañamiento" y, por supuesto, trabajo de calle.

Pero Holanda también ha tenido su proceso histórico con respecto a este tema. Así, hasta su política era reglamentarista en la línea de lo anteriormente expuesto en este artículo. En esta fecha se pasó a una política abolicionista tolerante con la prostituta e intolerante con el proxeneta. Esto significa que permitía el ejercicio de la prostitución de una persona por su cuenta como expresión de las libertades civiles , pero penalizaba la explotación de un establecimiento de sexo, o sea, el hecho de dar un lugar a la prostitución.

La aplicación de estas medidas se hacía bajo el espíritu de tolerancia característico de las políticas holandesas: Actualmente, en Holanda la prostitución ha sido despenalizada y se ha iniciado una política legalicionista, siempre y cuando se trate de una opción voluntaria. Esto supone reglamentar el funcionamiento de los locales, que pasan a ser gestionados como cualquier otro negocio comercial, y, a su vez, supone incorporar la prostitución como una profesión al derecho laboral y considerarla como un trabajo en la industria del sexo.

En este sentido, la política de inmigración tiene una importante relación con las medidas que se toman para legalizar la actividad de la prostitución a efectos de no producir discriminación hacia las mujeres extranjeras que trabajan en el sector del sexo. Esto es ya una discriminación importante que no se da en otras profesiones, por lo que la lógica que subyace en el fondo, en mi opinión, sigue siendo que la prostitución es algo "especial" que hay que controlar de alguna manera.

Si un país no te permite la entrada con un contrato de trabajo sexual y sí con un contrato de trabajo doméstico, seguimos hablando de estigma, de control y no de igualdad real ni legal en materia laboral. El cuerpo como mercancía y como víctima: Para este discurso, la prostitución es siempre una forma de esclavitud sexual.

Es una forma de violencia contra las mujeres que atenta contra su integridad y dignidad. Un importante sector feminista se encuadra en estos tipos de políticas. Al mismo tiempo, los Estados que corroboran este convenio "se comprometen a adoptar medidas para la prevención de la prostitución, la rehabilitación y adaptación social de las víctimas de la prostitución" [Gutiérrez, Prostitución es siempre equivalente a esclavitud sexual.

Coherente con este planteamiento, la postura política adoptada por estos movimientos hoy en día supone definir la prostitución como una forma de violencia contra las personas que la ejercen.

Defiende que se trata de una cuestión ética: Las palabras de Rosario Carralero, miembro de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres de Madrid, reflejan también esta idea de que el cuerpo femenino se convierte en una mercancía: La compra del cuerpo de las mujeres presenta enormes similitudes con nuestro comportamiento de consumo [ Desde esta óptica el modelo de reglamentación opuesto al abolicionista supone organizar "la venta del cuerpo de las mujeres", legitimar el "mercado de cuerpos femeninos destinados a la población masculina para su consumo individual con fines sexuales" [Carralero, Detractores de esta postura señalan que prostituirse es sólo un intercambio de servicios sexuales por dinero.

No se vende el cuerpo, ni la persona, se venden sólo servicios sexuales. El de "objeto" de consumo. Y convertir la sexualidad femenina en un objeto comercial atentaría contra la integridad y dignidad de las personas. Para estas teóricas la prostituta es siempre una víctima cuya capacidad de decisión se encuentra limitada por unas condiciones sociales estructurales pobreza, marginación, falta de oportunidades, abuso sexual.

El Estado se convierte en "salvador" de las prostitutas ofreciéndoles "alternativas" rehabilitadoras normalmente la limpieza de casas. Frente a estas posturas, muchas son las críticas y replanteamientos de científicos y, especialmente, de las propias trabajadoras sexuales, tal y como lo he expuesto. Gould describe el proceso por el que se aprueba en Suecia, en , la ley denominada Sexkdpstag, que regula la compra y venta del sexo penalizando al consumidor.

Este autor plantea que Suecia se enfrenta a una contradicción: Otro caso relevante como país con un sistema legal abolicionista es España. Dichas reformas legales son descritas por algunas juristas como medidas con una fuerte carga moral de índole religioso: También se ha manifestado la incoherencia entre ley y realidad: Para la socióloga Raquel Osborne, la política de corte abolicionista en España se traduce en que.

Algo que queda patente en las calles madrileñas donde la lucha contra la prostitución se ha convertido en una lucha contra la inmigración femenina.

La veda ha quedado abierta. Desde ramas diversas del pensamiento feminista se da un acercamiento a los movimientos reivindicativos de las trabajadoras sexuales por el reconocimiento de sus derechos.

El enfrentamiento entre regular o abolir la actividad de la prostitución toma nuevos caminos desde posturas feministas alternativas. La socióloga Raquel Osborne cuestiona: Aunque la prostitución sea entendida como un producto de la desigualdad social estructural entre hombres y mujeres, esto no significa que haya que mirar hacia otro lado y no reconocer su existencia ni las condiciones sociales y laborales en que se desarrolla ni las reivindicaciones de los derechos de estas mujeres.

Su discurso incluye también una crítica a las instituciones sociales legitimadas para las relaciones sexuales entre hombres y mujeres como el matrimonio y el noviazgo , ya que también podrían ser consideradas en términos de un intercambio económico por servicios sexuales y domésticos. Por ejemplo para G. Esta autora centra el problema en el estigma social del que es objeto la prostitución femenina, afirmando que "el estigma de puta, aunque se dirige de forma explícita hacia las mujeres prostitutas, controla implícitamente a todas las mujeres" [Petherson, Desde esta perspectiva, el estigma de puta es una construcción social que obedece a procesos de racionalización de la dominación que ejercen determinados sistemas sociales sobre otros en este caso, las representaciones sociales masculinas sobre las femeninas , de manera que "las actividades asignadas a la mujer resultan perfectamente compatibles con las estructuras comunes de dominación masculina" [Petherson, Una postura similar es la defendida por Dolores Juliano, que centra el problema en general en los modelos sociales construidos y, en especial, en las conductas sociales entendidas como adecuadas para las buenas mujeres.

A su vez, esta autora también reafirma el potencial de autonomía que supone la gestión y el control sobre el propio cuerpo femenino: Esta autora plantea, al igual que G. Plantea como problema principal de las trabajadoras sexuales el estigma social que recae, no sólo sobre ellas, sino que sufre el sexo femenino en su totalidad como forma de control social. Desde esta óptica, las estrategias de actuación serían la consideración de la prostitución como trabajo, así como la eliminación del estigma social, es decir, actuar.

Lo que es funcional para el sistema es precisamente la estigmatización, que aísla y debilita al colectivo de las trabajadoras sexuales, impidiéndoles manifestarse e imponer sus problemas y reivindicaciones [Juliano, Ciertamente es una nueva manera de mirar debajo de la alfombra donde la sociedad esconde sus desechos [Juliano, En este sentido, la prostitución no genera un nuevo marco para la sexualidad, sino que reproduce y magnifica el existente.

Y otro punto diferente es que la gestión del propio cuerpo como negocio pueda suponer una mayor protección y derechos a estas mujeres. Por tanto, al elevar a estas mujeres a esta categoría las estamos dotando de un armamento legal con que defenderse, tanto de empresarios como de clientes y de mafias; sin victimizarlas ni infantilizarlas.

Pero no debemos confundir, como antropólogos críticos, estrategias de supervivencia con estrategias de resistencia. Tipología de la prostitución femenina en la Comunidad de Madrid, [s. La distinción, Madrid, Taurus. Ponencia titulada "Abolicionismo y Reglamentarismo", en Jornadas sobre "Prostitución: Corso, Carla; Sandra Landi. Retrato de intensos colores, Madrid, Talasa. De Paula Medeiros, Regina. Fantasías y realidad en la prostitución: Ignasi Pons i Antón.

La cara oculta de la luna: No pensé que esto me fuera a pasar a mí: Javate de Dios, Aurora. Analisi de la prostitució femenina a Cataluña: Negre i Rigol, Pere. La industria del sexo: Las mujeres en la encrucijada de la sexualidad. Una aproximación desde el feminismo, Valencia, La Sal. El prisma de la prostitución, Madrid, Talasa, DL. Solana Ruiz, José Luis.

Madrid, 17 de diciembre de El cuerpo como delito Desde este discurso, el intercambio mercantil de servicios sexuales atenta contra valores éticos: Desde esta óptica, las estrategias de actuación serían la consideración de la prostitución como trabajo, así como la eliminación del estigma social, es decir, actuar contra las murallas que dividen a las mujeres [ En la medida que se ven obligadas a participar en diversas redes internacionales de trata de blancas son doblemente explotadas pues son utilizadas como obreras del sexo y oprimidas generalmente por hombres que son los gerentes de esas redes.

Esto vale tembien para los jovenes del sexo masculino que se prostituyen claro. Las estadisticas internacionales sobre esto son terrorificas. Se convinan formas capitalistas y esclavistas de explotacion dependiendo de las circunstancias En Holanda es una actividad formalmente capitalista y reconocida en ley En la mayoria de los paises es ampliamente usada por las elites de todo tipo En holanda lo es y ahi puede ser considerado por tanto un ''trabajo abstracto'' tambien.

En el resto es un trabajo informal y generalmentw ilegal aunque ampliamente aceptado y naturalizado por la ideologia dominante La prostitución no es un problema generado por el capitalismo. Sabemos que los registros históricos la remontan a unos 2. El objetivo final es la consecución de una sociedad libre de clases, el comunismo, y que tendría que llegarse a ella a través de procesos de transición del capitalismo al socialismo, donde la conciencia social se deba transformar gradualmente hasta alcanzar la emancipación de la clase trabajadora, la que sustenta la obtención de la riqueza en las sociedades capitalista y socialista.

En ese proceso de transformación de la conciencia social hay que situar la emancipación de la mujer y del hombre, y también a la prostitución para ambos como uno de los asuntos a resolver. Las leyes coercitivas no se pueden aplicar sin un avance social en el mismo sentido. Para lograr el éxito también hay que incorporar ese lumpemproletariado a la clase trabajadora con leyes que lo permitan como por ej.

Ese ha sido el triste procedimiento de las organizaciones de la izquierda radical que nos siguen sumiendo en el no menos triste sectarismo entre quienes deberíamos estar unidos. No hace falta ser marxista para ver que es el cuerpo de la mujer lo que mercantiliza en la prostitución, la mercancía objetiva. Sí, y la prostitución es un claro ejemplo. Mire ud la prostitución no tiene nada que ver con los derechos sexuales, en el momento que la sexualidad se convierte en una actividad mercantil, en un negocio, deja de ser ocio y deja de ser sexualidad.

En la prostitución la mujer es un mero recipiente de los deseos de sus clientes. Defender la prostitución, es algo funcional al neoliberalismo, a la explotación de una clase social sobre otra, hasta el extremo de poder disponer sus cuerpos de su sexualidad. Este pensamiento posmoderno, de enfoques subjetivistas, de mera demanda, y de individualismo metodólogico es realmente repugnante y atenta contra la filosofía misma de los DDHH. No es una cuestión de voluntariedad, porque desde ese prisma, todavía legitamaríamos la esclavitud, pues había esclavos que querían seguir siéndolo.

Ni se puede permitir que con acuerdos individuales se vulneren bienes comunes o bienes jurídicos. Desde la posición posmoderna y neoliberal de los regulacionistas nunca hubiesen existido los DDHH, ni de los derechos sociales, porque siempre habría gente que individualmente, e incluso en contra de sus propios intereses, defendiera las mayores aberraciones, como legitimar el maltrato, la esclavitud, la humillación, etc.

El pensamiento regulacionista es basura y es profundamente reaccionario y contrario a la Ilustración. La prostitución cuando no es puramente forzada, tiene unos determinante socioeconómicos enormes que permiten que en este sistema con unas tasas de desigualdad económica extremas, unas clases dispongan de los cuerpos de otras. Nunca, o es extramadamente extraño, que una mujer u hombre de clase social rica se dedique a la prostitución.

La normalización y regulación de la prostitución por otra parte abre el camino a que en cualquier empresa, también en las que trabaja tu madre, tus hermanas o tus hijas las mujeres reciban ofertas de trabajo de contenido sexual, y que muchas terminaran aceptando por no perder su empleo, renovarlo o conseguir un ascenso lo cual sería un mecanismo, en términos jurídicos diabólico.

Los que defendeis la basura retrórgrada y abyecta de la regulación de la prostitución o sois proxenetas o puteros, o teneis la cabeza hecha polvo y no entendeis nada. Haz clic aquí para editar. Un sector de la corriente regulacionista reconoce que la prostitución no es la actividad idónea para la auto-realización personal, pero que tampoco es peor que el trabajo de una obrera.

Trabajo concreto, trabajo abstracto El hecho de atribuir a Marx una posición regulacionista se basa en realidad en ciertas confusiones sobre la concepción marxista del trabajo. Cuando Marx analiza el trabajo desde un punto de vista antropológico, vemos que es imposible separar la actividad productiva humana tanto de los individuos que la realizan como de los medios de trabajo herramientas y materiales como del producto de esa actividad.

Esta dimensión que define el "trabajo concreto" se da en todas la sociedades y en todas las épocas. Sin embargo, Marx nos revela una segunda dimensión del trabajo que es específica del modo de producción capitalista: Esta dimensión reduce el trabajo a una mera producción de valor de cambio, independientemente de la actividad, de los medios de producción y de los productos concretos. Dado que el regulacionismo no tiene en cuenta estas distinciones, interpreta a su manera la noción de "trabajo abstracto" para considerar la prostitución como trabajo.

El regulacionismo, desde un enfoque impregnado por el modo de producción capitalista, proyecta sobre ciertas relaciones sociales y humanas el punto de vista propio del capital. En esta batalla, superar el reto del derecho y la legalidad constituye una etapa importante para el capital en su empeño por allanar el camino a esta forma de explotación. Una inclusión cuando menos osada. Si en los Manuscritos económicos y filosóficos de parece que Marx no dice nada sobre la cuestión de la prostitución, en otros textos posteriores sí que podemos extraer una posición constante de Marx relativa a esta cuestión.

A este respecto, conviene leer atentamente el siguiente extracto de La lucha de clases en Francia: Marx invoca aquí una sed de enriquecimiento que no tiene nada que ver con la producción, sino con el robo, el engaño, etc.

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